
Esta actividad está diseñada para que los tutores reflexionen junto a su grupo sobre la importancia de la Aplicación Práctica, tanto en la vida cristiana como en el Método ETE. El objetivo es ayudar a los participantes a comprender que el aprendizaje bíblico se completa cuando la Palabra es vivida y puesta en acción.
1. Lectura bíblica
Presenta al grupo solo tres pasajes, entre muchos otros que la Biblia ofrece, que resaltan la importancia de poner en práctica la Palabra de Dios:
No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos.
Por tanto, cualquiera que oye estas palabras Mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca.
» Todo el que oye estas palabras Mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción».
Mateo 7:21, 24-27 (NBLA)
Si ustedes me aman, guardarán Mis mandamientos. Entonces Yo rogaré al Padre, y Él les dará otro Consolador para que esté con ustedes para siempre; es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni lo ve ni lo conoce, pero ustedes sí lo conocen porque mora con ustedes y estará en ustedes.
El que tiene Mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por Mi Padre; y Yo lo amaré y me manifestaré a él.
Jesús le respondió: Si alguien me ama, guardará Mi palabra; y Mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.
Juan 14:15-17; 21, 23 (NBLA)
Sean hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos. Porque si alguien es oidor de la palabra, y no hacedor, es semejante a un hombre que mira su rostro natural en un espejo; pues después de mirarse a sí mismo e irse, inmediatamente se olvida de qué clase de persona es. Pero el que mira atentamente a la ley perfecta, la ley de la libertad, y permanece en ella, no habiéndose vuelto un oidor olvidadizo sino un hacedor eficaz, este será bienaventurado en lo que hace.
Santiago 1:22-25 (NBLA)
2. Trabajo personal
Pide a cada participante que tome una hoja de papel y trace dos columnas:
- Los resultados de no poner en práctica la Palabra de Dios
- Los resultados de poner en práctica la Palabra de Dios
Cada participante analiza los pasajes leídos y escribe en cada columna lo que observa. Luego, invítalos a compartir sus anotaciones con el grupo. Este momento permite que, a partir de la Palabra, el grupo reconozca la importancia vital de la aplicación práctica.
3. Reflexión grupal
Finalmente, invita a los participantes a reflexionar durante unos minutos sobre la siguiente pregunta:
¿Cómo podemos animar a los miembros de nuestro grupo a poner en práctica lo que han aprendido?
Cada uno escribe sus ideas y, después de cinco minutos, se escuchan y comentan las respuestas. Este espacio ayuda a conectar la reflexión bíblica con acciones concretas en la vida del grupo.
